Protégete del Sol este Verano
El sol tiene para el organismo importantes ventajas, desde ayudar a fabricar vitamina D (que permite fijar el calcio), combatir la depresión y embellecer.
No obstante hay que tener en cuenta que el sol en exceso tiene sus contraindicaciones y que en casos severos de exposición incluso puede provocar cáncer.
Lo mejor forma de obtener el bronceado perfecto es exponerse al sol de forma paulatina, ya que el exceso de sol puede provocar una serie de trastornos que van desde una fuerte deshidratación en las personas más jóvenes hasta la aparición de manchas cuando se trata de personas que sobrepasan los 50.
Actualmente existe en el mercado una amplia gama de productos para protegerse de la acción del sol y mantener la piel morena: bronceadores, autobronceantes, aceleradores de bronceado, prolongadores del mismo...
Siguiendo una serie de consejos se puede mantener una piel hermosa durante el verano:
- No es aconsejable tomar el sol entre las 11 de la mañana y las tres de la tarde ya que en dicho intervalo los rayos solares penetran con más fuerza en la piel, pudiendo provocar quemaduras y lesiones que podrían llegar a generar células cancerosas.
- Aunque ya es de sobra conocido, es muy importante tener en cuenta que hay que utilizar protectores solares de factor adecuado. No olvides que algunas zonas del cuerpo son más sensibles: el rostro, los labios, la nariz o los párpados.
- Antes de exponerte al sol hay que tener en cuenta el factor protector adecuado. El FPS indica el índice de protección del producto contra los rayos UVB. Ten en cuenta que cuando has entrado en el agua se puede reducir el índice de un producto FPS 30 a FPS 2 en cuestión de minutos si el producto no es resistente al agua, con lo cual debes volver a aplicar crema de protección solar.
- Además de proteger la piel, es necesario no olvidar su limpieza y nutrición, ya que en los meses de verano es cuando más se deshidrata. Utilizar una menor cantidad de maquillaje ayudará a tu piel a oxigenarse y descansar.
- Las personas de piel, pelo y ojos claros deberán tener una mayor precaución ya que la pigmentación es menor y por ello tienen una mayor posibilidad de sufrir quemaduras.
- Si tu piel es grasa, el sol favorece la aparición de puntos negros y acné.
- A mayor exposición al sol, se perderá una mayor cantidad de agua, produciendo una deshidratación que da lugar a daños tanto físicos como estéticos: la suavidad de la piel desaparece y se vuelve tirante y escamosa. Para corregir este efecto se pueden utilizar los productos after sun, ya que su función es calmar y reparar la piel después del sol. Además evita la descamación y mantiene el tono dorado.
Tanto la cara como el resto del cuerpo y el pelo también necesitan cuidado after sun.