Cuida y protege tus manos
A lo largo del día nuestras manos se exponen a las agresiones del clima, roces, esfuerzos físicos, productos de limpieza, etc. produciendo un efecto agrietado y sensible.
Para evitar este efecto es necesario la aplicación de cremas hidratantes que contengan vitaminas A y C y ácido láctico o bien glicólico.
En función del trabajo que se ha de realizar, es recomendable la utilización de guantes, ya que las manos se ven expuestas a irritaciones y alergias. Tanto los productos de limpieza como los de aseo personal pueden agredir la piel de nuestras manos. Una posible alternativa es el uso de las denominadas cremas barrera, ya que actúan protegiendo la piel como si fueran un guante y de esta forma evitan la penetración de sustancias.
Un factor importante a tener en cuenta a la hora del cuidado de las manos es la utilización de jabón con pH neutro y a continuación utilizar una crema hidratante. Si se tienen las manos resecas, se recomienda hidratar las manos tanto por la mañana como en la noche antes de acostarse.
Para evitar que las manos se resequen se deberán de evitar los cambios de temperatura así como la utilización de la calefacción excesivamente alta y el agua demasiado fría o caliente en exceso.
Consulte a un dermatólogo si sus manos se irritan o la piel se resquebraja pese a los cuidados, ya que puede tener problemas circulatorios.