Propuestas de Ágatha Ruiz de la Prada para este otoño-invierno
La moda se reencuentra con el arte pop, Warhol, Lichenstein, la movida... Ágatha Ruiz de la Prada, siempre fiel a sí misma, vuelve a ser vanguardia quizá en su momento más feliz.
La apertura de su última tienda en el Soho neoyorquino la aproxima aún más a una estética en la que se encuentra como pez en el agua, desde sus inicios al principio de los ochenta.
En la pasarela la Colección Otoño-Invierno 2006 retoma (de la exposición antológica que, con motivo de su 25 aniversario, acaba de presentar en la Triennale de Milán) la inspiración en un estilo personal en el que la moda puede llegar a ser una manifestación artística, y, a su vez, el arte cuando llega al gran público se transforma en moda.En definitiva, una colección de fuertes raíces «agathianas» basada en el color y la influencia del arte pop, aligerada, para los momentos más especiales, con un toque romántico recogido de las sentimentales novelas inglesas del siglo XIX, o quizá de la Alicia que se acaba de estrenar en Madrid con su vestuario y escenografía.
Como gran novedad, Ágatha cierra su desfile con una selección de vestidos de novia, adelanto de la colección que presentará en junio, realizada por Grupo Nupcial.
LÍNEA
Siluetas globo, frunces y pliegues. Formas de gran pureza con las que se consiguen volúmenes de aspecto natural, falsamente casuales, como falsamente casual fue el vuelo de la falda de Marilyn en la acera de Nueva York.
Relieves en tricot, garbanzos, aranes y corazones. Volantes, lazos y aplicaciones que incrementan la sensación voluminosa de las prendas.
Siluetas «evasés», campana y globo que contrastan con cinturas avispa, ceñidas por grandes cinturones.
COLOR Y ESTAMPADOS
Tonos vivos, pero ligeramente contenidos. Mezcla de azules con amarillos, rojos y marrones. Sobre los oscuros destacan los colores más intensos (chocolate con naranja o amarillo).
Los estampados, dentro del mismo compromiso estético, representan flores hechas de topos o corazones, estrellas multicolores o el logotipo de la Casa, siempre jugando en mezclas pop o psicodélicas.
MATERIALES
Materias naturales: algodones en punto, tricot, popelín, panas y terciopelos, combinados con sedas de tafetán o rasos que a su vez se mezclan con hilos metálicos, provocando texturas de aspecto arrugado.
COMPLEMENTOS
Bolsos de aire informal en los estampados de la colección.
Desmesuradas gafas de sol, decoradas con «strass», corazones y flores; de formas caprichosamente irregulares o con corazones que se descuelgan desde la montura.
Pañuelos de seda en los colores, motivos y estampados de la colección.
Zapatos en todo tipo de pisos, planos, con tacón o cuña en diversidad de materiales, piel, ante y purpurinas.
Joyas en plata, también de gran volumen: lazos, corazones flotantes o muñequeras con corazones calados.
Fotos: JUAN ECHEVARRIA
Fuente: Ifema